busquemos a la muerte querida
a esa muerte pequeña
que los franceses
tanto añoraban
busquemos en el fondo de cada pliegue
de cada poro
en lo más profundo
de tu mar ardiente
y allí empapados
perdidos en el oleaje
de besos
y caricias
dulces
dejemos la búsqueda
que si quiere ella nos busque
y que se muera
al vernos
apenas listos
para empezar la búsqueda
de nuevo
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que esa muerte de la que hablas
ResponderEliminarse muera
para dejarnos a ambos solos
desnudos
y podamos disfrutar por siempre
de veras
navegando aquellos mares
sin rumbo