madrugada

hoy ya es hoy, pero as? es siempre, todav?a, quiz? alg?n d?a pase que hoy no sea hoy y yo no sea yo, y por lo tanto no perciba que hoy es hoy, o que no lo es. Igual, todo eso, para poder entender un carajo.

Sin nombre (no lo necesita)

Ha sido un viaje largo, pesado, lleno de lágrimas, algunas de felicidad plena, otras de plena tristeza. Ha sido un viaje para adentro y hacia afuera, para dejarse salir. Ver y ser visto. Comprender, o intentar comprender.
Quedarse desnudo, completamente, hasta que la última parte de mis ideas y adornos se cayeron. Como un pavorreal sin plumaje me encontré en medio del mundo.

El frío pavimento de la ciudad fue lo único que me mantuvo en la tierra. Otros más específicos o más creativos dirían que fue la fuerza de gravedad además del pavimento; tal vez tienen razón. Igual, que se jodan.
Sin cobijo, sin un apoyo.

Como lisiado fui, lastimándome y lastimando a otros. Buscándote, como si fueras un oasis. No lo eres. Ya no te busco.
El oasis está aquí. No a mi lado, no abajo o arriba de mi (aunque a veces, el cuerpo desnudo de una mujer abajo o arriba de mi se parece también a un oasis), está en mi.

Está en el disfrute total de esta vida, en la oportunidad que tengo de estar, de ser, de amar. Amar a mi mismo y al mundo que habito, con sus subidas y bajadas que a veces llevan un río sutil entre ellas. Amar a la mujer y al hombre. Bañarme en el mar, en su inmensidad que a veces asusta, como tantas cosas en el mundo.
-Debo agregar, como pequeño paréntesis a todo esto, que te amo también; el mal que pudo haber haido entre los dos, ya fue. Te amo igual que amo a estos colibríes parados en el árbol de mi casa, protegiéndose de la lluvia fuera de temporada. Ellos están tan impresionados como yo, aunque por razones diferentes, del suceso.-

Ahora tengo un pequeño significado en el cuerpo y fuera de él.
Hoy lo tengo, mañana tal vez.
Hoy tengo vida, mañana, no lo sé.
Tengo, pues, hoy. Nada más.