Soñarte

Sentir tu piel. Después despertar.
Belleza pura. Realidad cruel.

Post-Neruda

Ay, Pablo, disculpe la grosería pero ¿puedo llamarlo Pablo?
Es que yo lo entiendo.

Y el escritor sigue lejos.

Y las cartas, que no eran para que uno las leyera, en el piso. 

¿Qué diría yo, si algún día alguien hiciera un libro con todo lo que te he escrito yo?
Seguro que no me gustaría. A menos que te hiciera un bien a ti. Entonces todo bien.

Con más razón, maestro, yo lo entiendo. Pablo.

Sin título 1

No tengo herramientas más que mis manos,
no tengo motor más que mi corazón.
El mejor combustible cuando se juntan
esos dos; criaturas incontenibles:
tu amor.
Supongo que en días como estos era que los maestros escribían sus mejores líneas. Lástima que yo no soy maestro, estoy teniendo de esos días y mis líneas no salen. Sólo son tinta atrapada en una pluma que no sabe moverse sola.

Destello

Tanto tiempo con la pluma, inmóvil, en la mano. Tantas caricias que quiere dibujar sobre ti, sin tocarte. Al final: esta linea, que sería apenas un roce o un beso. Un pequeño destello de amor.