sin título

Cuando llegues, la luna estará más a menos visible a un setenta por ciento, luz perfectamente adecuada para poder verte, en caso de que hubiera un apagón. En tal caso, la vista sería poco importante, de hecho, es probable que la vista la utilizaría simplemente para buscar tu mirada, saber que tus ojos me ven. En caso de que toda luz eléctrica se fuera, y quedara solamente la luna (y probablemente una o dos velas), utilizaría el resto de mi, para estar contigo: olerte, sentirte, probarte, escuchar tu respiración junto a la mía. Teniendote a ti, con o sin luna. ¿Quién necesita electricidad?